
MODUS OPERANDI
Equipo basico: mi Pextax Optio 50 L.
Trípode: A pulso como un campeón.
Descripción detallada del proceso: Casi todo el mundo miraba en todas direcciones salvo en la mia, quién no leía, hablaba por el móvil y la encargada de prohibirme que usara la camara estaba enfrascada en una romántica conversacion del tipo -si cari...perdoname te quiero. Algunos precavidos y de sueño fácil ya habian caido en brazos de Morfeo, a mi izquierda a un metro había un tipo entetenido escuchándo música. Lo que quiero decir es que todos los semejantes parecian estar tan preocupados unos por otros como podía estarlo un lobo estepario por un par de monedas de euro, es decir nada, en semejante situación aparecí por allí con la idea de hacer la foto del siglo y en un primer momento, bien por un arrojo de valentía incontrolable bien por falta de cálculo de las probabilidades de éxito en un tren que empezaba a circular a buena velocidad bamboneandonos a todos contra todos, tuve un momento de atrevimiento y con una sangre fria impropia de mis pocos años tomé asiento y comencé a disparar manteniendo la calma entre el personal, por fortuna el tren entraba en una nueva estación dismimuyendo sus movimientos y velocidad hasta casi pararse, lo que facilitaba mucho la tarea, me lo tomé como una señal, volví a las andadas y arremetí de nuevo ésta vez en modo ráfaga. En ésta ocasión tenía una cabeza al frente, otra más un par de asientos hacias atrás, a la derecha la chica que debía vigilar que nada de todo aquello sucediera seguía enfrascada en su llamada telefónica -no cari, no fue culpa tuya, perdóname tú- el chico del jersey a rayas no parecía muy preocupado por nada y tampoco la señora que leía frente a mí, un poco más atrás la atención era todavía menor, aquel era el momento.
Trípode: A pulso como un campeón.
Descripción detallada del proceso: Casi todo el mundo miraba en todas direcciones salvo en la mia, quién no leía, hablaba por el móvil y la encargada de prohibirme que usara la camara estaba enfrascada en una romántica conversacion del tipo -si cari...perdoname te quiero. Algunos precavidos y de sueño fácil ya habian caido en brazos de Morfeo, a mi izquierda a un metro había un tipo entetenido escuchándo música. Lo que quiero decir es que todos los semejantes parecian estar tan preocupados unos por otros como podía estarlo un lobo estepario por un par de monedas de euro, es decir nada, en semejante situación aparecí por allí con la idea de hacer la foto del siglo y en un primer momento, bien por un arrojo de valentía incontrolable bien por falta de cálculo de las probabilidades de éxito en un tren que empezaba a circular a buena velocidad bamboneandonos a todos contra todos, tuve un momento de atrevimiento y con una sangre fria impropia de mis pocos años tomé asiento y comencé a disparar manteniendo la calma entre el personal, por fortuna el tren entraba en una nueva estación dismimuyendo sus movimientos y velocidad hasta casi pararse, lo que facilitaba mucho la tarea, me lo tomé como una señal, volví a las andadas y arremetí de nuevo ésta vez en modo ráfaga. En ésta ocasión tenía una cabeza al frente, otra más un par de asientos hacias atrás, a la derecha la chica que debía vigilar que nada de todo aquello sucediera seguía enfrascada en su llamada telefónica -no cari, no fue culpa tuya, perdóname tú- el chico del jersey a rayas no parecía muy preocupado por nada y tampoco la señora que leía frente a mí, un poco más atrás la atención era todavía menor, aquel era el momento.


