
A veces pienso en no escribir nada en las entradas, para que no os quede más remedio que comentar la foto pero eso me impediría comunicarme con vosotros, algo que me divierte y entretiene muchísimo. Os echaría de menos. Soy una duda andante.




Por una vez y sin que sirva para otras, voy a poneros las fotos originales que dieron lugar a la entrada anterior. No hace falta explicar nada, bueno sí, que no tengo material nuevo que subir y ando buscando por los "cedeses" por si se me hubiera pasado alguna interesante, que siempre puede ocurrir, pero oye, que no, que ya no hay más zumo por exprimir. Espero si mañana estoy mejor, 6º dia gripal, bajar a Madrid, hoy hace un dia ideal, sol y buena temperatura pero en la agenda pone que tengo cita con el psiquiatra y así las cosas no ha quedado otra que ir a ver al de la bata blanca. Sigo de cobaya, aún no ha dado con nada que me haga dormir más allá de tres horas, tengo el umbral de sueño muy alto y no hay manera de cerrar los ojos por las noches. La buena noticia es que estoy engordando, los plátanos hacen milagros y estoy comiendo mejor. Hoy estoy contento porque por fin he podido estrenar unos pantalones que me trajo mi chica de Venezuela hace tres años que eran muy grandes para mí y ha sido una agradable sorpresa cuando al írmelos a abrochar he tenido que meter tripa porque no me daba el botón. Puede que no entendáis éste contento, os lo voy a perdonar porque no sabéis que siempre he sido muy delgado y me he pasado la vida intentando ganar unos kilos, misión siempre imposible, y no imagináis la de cosas que los médicos le decían a mi madre, ni la medicina tradicional ni la de herbolario, ni los frutos secos ó el pan me hicieron subir un solo gramo. Y he trabajado en una panificadora y me comía a palo seco cada mañana una barra de pan enterita, en fin ¿por qué os cuento todo esto? ¿a que es milagroso el resultado de la foto?
