Realizó numerosos trabajos para el rey en Italia y el norte de África. Pasó cinco años preso en Argel en compañía de su hermano Rodrigo y otros cristianos. Intentó la fuga hasta en cuatro ocasiones y cuando ya hartos de él sus captores lo embarcaron en galeras camino de Constantinopla, unos frailes consiguieron reunir y pagar los 500 escudos de oro que valía su libertad.
De regreso a España pidió ir a América pero se le negó el permiso y entonces se dedicó a conseguir fondos para la futura Armada Invencible y a recaudar impuestos. Quebrado el banco en el que ingresaba los dineros, fue acusado de quedarse con parte de las recaudaciones y acabó nuevamente preso. Se dice que durante su estancia en prisión comenzó a escribir un libro que tendría un éxito inmediato y descomunal en toda Europa. La primera novela moderna de la historia, la más traducida, la obra cumbre de la literatura universal, la más influyente, la más estudiada, la que eclipsa todo su trabajo anterior y posterior, nada menos que "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha".
Sí, la foto es la sede del Instituto Cervantes en Madrid, organismo que se dedica al cuidado y la difusión de la lengua y cultura española por esos mundos de Dios. Supongo que se les deben poner los pelos de punta cada vez que escuchen hablar a nuestros políticos.
Alexandr Pushkin, entre otros muchos, aprendió castellano para leer el Quijote en su lengua original.













