Como ya he contado alguna vez, Ripley es un hombre lleno de conocimientos perfectamente inútiles. Ahí va uno de ellos:
Todo comenzó una noche de feria durante las fiestas de Alcorcón de hace tropecientos mil años. A mí no me gustaba ir, odio oler a tabaco y a fritanga, tener polvo en los zapatos y que las gentes hablen a gritos, sí correcto, soy un tipo mas de salón que otra cosa y obviamente prefería quedarme en casa viendo "Los Ángeles de Charlie" pero entre Farrah Fawcett y la promesa de un algodón gigante de azúcar pues que quieren que les diga.
Resulta que en la rifa de una tómbola, a mi señora madre le fue a tocar en suertes por uno de esos azares que tiene la vida, nada menos que una guitarra española con su funda y todo oiga usté y como el que suscribe estaba en esa edad escolar, ya saben aquellos años en que uno parece que puede y debe aprenderlo todo, un muchacho distraido pero creativo, en su mundo y a su manera, desastroso para los números y las fórmulas matemáticas que sin embargo se aprendió la tabla periódica de elementos en un plis plas aunque nunca comprendió su utilidad práctica en la vida cotidiana, esto es, buscar novia y jugar al fútbol, pero bueno el chico retenía bien las cosas en la memoria, no obstante andaba muy inclinado hacia a la historia, la geografía y el arte, bueno sigo, mi progenitora no se cómo ni por qué, -cosas que sólo las madres saben- llegó a la conclusión, que aquello era una señal de los dioses y que había que apuntar al niño a clases de música. Un niño que ya había dejado manifiesta constancia de su torpeza para con la flauta y el manejo de los dedos. Ni aporrear un xilófono a tiempo era capaz. ¿como esperaba que fuera a aprender a tocar una guitarra?
Sin embargo aquella criatura fué capaz de memorizar lo que sigue: Sol la sol mi, sol la sol mi, re re si, si do do sol, la la la do si la sol la sol mi, la la do sol la sol mi, re re fa, re si do mi, do si mi fa re do. Mas ó menos así lo recuerdo yo, aunque puede que desafine un poco al final.
Y dirán ustedes, ¿pero esto que es? pues eso quiero yo, que me lo digan. Hale a ver quien lo sabe, es muy fácil y cualquiera que prestara atención en el colegio ha de reconocerlo ipso factamente.










